Inicio Qué es Sagittarius Productos Pedidos Descargas El Mundo de Sagittarius Blog Contacto

¿Se puede vivir de escribir rol?

Hace ya un tiempo, el escritor Javier Cercas comentaba en una entrevista que la mayoría de los escritores no viven de sus novelas, sino de otro tipo de actividades: colaboraciones en prensa, talleres literarios, u otros oficios no relacionados directamente con la creación literaria. Por ejemplo, Luis Mateo Díez, que ha sido Premio Nacional de Narrativa dos veces, era funcionario del Ayuntamiento de Madrid.

En realidad en España solo un puñado de escritores con muchas ventas (tipo Pérez Reverte) podría vivir de la literatura.

Y estamos hablando de gente que puede vender varios miles de ejemplares de sus obras.

Si esto pasa en la literatura convencional, ¿qué hay en el rol?

Podemos tomar la información que  proporcionó la editorial Nosolorol sobre sus ventas en 2015 (esperemos que lo publiquen también para 2016), como una aproximación a lo que un escritor de rol podría vender en España. El top ten se mueve, muy grosso modo, en torno a los 500 ejemplares físicos y unos 200 electrónicos al año.

Es cierto que hay otros juegos que venden más, particularmente licencias extranjeras (Pathfinder, Star Wars). Pero esa es la clave del mercado español: el material traducido (generalmente proveniente de Estados Unidos) tiene la mayor cuota del mercado, y el resto se reparte en una larga “cola” de productos, cada uno de ellos con ventas reducidas. Desconozco el porcentaje que se llevan los autores, pero viendo el precio de los libros y las ventas, no es descabellado asumir que, para vivir de esto, un autor español tendría que sacar unos cuantos productos al año, y todos se tendrían que vender bien. Con las horas que hay que echar para sacar un básico o una campaña (documentación, escritura, corrección, pruebas de juego, más correcciones), un autor no podría permitirse que una de sus obras “pinchara” en el mercado.

Esta situación es el resultado de la generalización de tecnologías print on demand, que han reducido en los últimos 20 años la inversión mínima requerida para imprimir libros. Tradicionalmente la edición ha sido una actividad con unas fortísimas economías de escala. Por un lado, el trabajo del escritor, ilustrador, corrector, maquetador es el mismo independientemente del número de ejemplares que se produzcan. Por otro lado, en la imprenta el coste de entrada en máquina era tan elevado, que solo se justificaba con una tirada de varios miles de ejemplares.

Si en los años 90 la tirada mínima era de 2.000 ejemplares, hoy se puede publicar con calidad muy aceptable con tiradas de unas decenas. El resultado es una reducción del riesgo en el negocio editorial. Ya no hace falta invertir un pastón en almacenar libros que no se sabe si se venderán. La generalización de técnicas de financiación como las preventas o el crowdfunding han acentuado este proceso de reducción de riesgos, que en el caso del formato electrónico (aunque no muy generalizado todavía en España) es prácticamente cero.

Pero la contrapartida de un riesgo bajo es un beneficio bajo. Si no se requiere mucho capital para iniciar una empresa, cualquiera con unos mínimos conocimientos puede hacerlo. Y por consiguiente, el mercado de rol se llena de títulos y cada uno solo es capaz de generar unas pocas ventas.

¿Quién sale beneficiado de esto? Pues el aficionado, que tiene al alcance de un clic una oferta de productos como nunca se había visto antes, en una variada gama de precios y calidades, desde el paga lo que quieras a ediciones de lujo.

Y los perjudicados son los que solo ofrecen habilidades comunes (leer y escribir), es decir, los escritores. No solo de rol, en general en el mundo literario el autor suele estar mal pagado (y parte de su retribución es variable en función de las ventas) en comparación con otros profesionales (maquetador, ilustrador, traductor) que habitualmente cobran sus tarifas fijas por encargo, independientemente de lo que se venda. Si a esto le añadimos el carácter minoritario del rol, entonces tenemos la situación actual: en España el escritor de rol es un aficionado que hace esto en sus ratos libres por amor al hobbie. Los únicos profesionales venden para el mercado estadounidense y luego llegan aquí traducidos.

 

2 comentarios to “¿Se puede vivir de escribir rol?”

  1. Carlos de la Cruz Morales Dice:

    En este caso el rol no se diferencia mucho del resto de la literatura. Hablando con una amiga editora, ella misma decía que era una lástima que el autor, precisamente el autor, era el que menos cobraba de todos los implicados en la publicación de un libro. Que era más rentable ser maquetador, ilustrador, editor, distribuidor o casi cualquier otro profesional, antes que autor.

    Es cierto que la aparición del crowdfunding y el print-on-demand han supuesto que haya muchísimo más material a disposición del aficionado, pero lo ha supuesto en casi todos los ámbitos de la literatura. No somos especiales en ese sentido ;).

  2. klapton Dice:

    Tienes razón que en eso el rol no se ha diferenciado mucho del resto de la industria editorial. Quizá la única diferencia es el tamaño (muy exiguo) del mercado rolero. Gracias por leer y comentar.

Deja un comentario