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Reseña: La Última Luz

Autor(es): Colectivo Hermanos Juramentados de la Espada Negra
Formato: epub, pdf, FB2 345 pág.
Precio: gratuito

A estas alturas no hace falta presentar al grupo creativo Espada Negra, autores de un juego de rol homónimo, uno de mesa, una extensa ambientación, organizadores de multitud (y multitudinarias partidas) y la obra que nos ocupa, una novela ambientada en el universo Espada Negra.

Aunque en la web de Espada Negra se mencionan trece novelas, sólo he visto disponible La Última Luz, libro 1 de la Saga 1. Supongo que las otras aparecerán más adelante.

Como irremediablemente voy a hacer referencia a elementos de la trama, ya advierto que en esta reseña habrá SPOILERS.

El libro arranca con un encuentro en las montañas entre Alicia y Lállebron (y la hija de ésta). Alicia las salva de morir congeladas y mientras construye un refugio para pasar la noche, escucha la narración de las aventuras que han llevado a madre e hija hasta tan inhóspito lugar.

Con este recurso narrativo se cuenta una historia típica en la literatura fantástica: búsqueda de un objeto maligno y de gran poder para destruirlo y que no caiga en malas manos. Los tópicos en la literatura no son buenos ni malos; mientras sirvan para tejer una buena historia a mí me encantan. Vamos a ver si éste es el caso.

Aquí nos encontramos que son dos grupos (o tres, si contamos los Correctores) los que buscan el artefacto de marras: los adoradores de Airí y los espías del Rey. Con bastante diferencia, los personajes más interesantes son los espías. Los seguidores de Airí Tádeok, Llálebron y Sádean son bastante planos, unidimensionales, sin mucho gancho para llevar la historia, a pesar de tener un trasfondo rico en detalles. En cambio los espías Edlin y Belbert son personajes intrigantes, llenos de recursos, con una historia simple detrás pero con mucho potencial.

Lógicamente, el punto de vista narrativo va cambiando de un grupo a otro. Durante la búsqueda conocemos una parte del mundo, sus habitantes y sus conflictos. Es el punto fuerte de la novela: sin necesidad de recurrir a larguísimas descripciones y explicaciones, simplemente dejando que los personajes se desenvuelvan en su entorno, nos metemos en el mundo de Espada Negra. Si el objetivo de la novela era despertar interés por el trasfondo, está conseguido.

El ritmo narrativo, sin embargo, creo que flaquea bastante. Los diálogos son largos e insustanciales, se hace mucho hincapié en elementos accesorios para la trama, mientras que el hallazgo del artefacto a mitad del libro, y la aparición de los muertos vivientes es anticlimática. Sí, hay un combate y gran peligro, pero no se narra con eficacia. Quedan subtramas sin desarrollar: ¿realmente había algo entre Edlin y Nilde? ¿Y qué fue de Valeria?

En la segunda parte la cosa mejora pero la narración confunde al lector: una vez que los adoradores de Airí tienen el artefacto, la historia gira en torno a los sucesivos intentos del espía Edlin de arrebatárselo, recurriendo a todo tipo de estratagemas. Edlin se convierte en el verdadero protagonista, y a su lado los temibles correctores resultan ser esbirros patéticos.

El final es digno y aclara un poco las cosas. El tema del libro (al menos la idea con la que yo me he quedado) es la búsqueda de una razón que dé sentido a nuestra vida y nos permita seguir adelante: Tadia encuentra su vocación, Tádeok se enfrenta a su destino, para el que años de entrenamiento no le habían preparado, Siéter descubre que el dinero no es razón suficiente. Y Lállebron siempre tuvo dudas sobre de su papel protagonista, pero ninguna acerca de proteger a su hija.

Mi valoración global de la obra no es positiva, pero no me he aburrido en ningún momento leyéndola. Si salen más novelas no descarto leerlas y saber más del mundo de Espada Negra.

 

 

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